"Lo que viene por aire vendrá por cable, y lo que viene por cable vendrá por aire" Negroponte
El colofón final con el que despedimos este cuatrimestre de sucesivos comentarios sobre Nuevas Tecnología de la Información es con la Televisión por cable, centrándonos principalmente en Andalucía. Un tipo de televisión que más que considerarse un mero descubrimiento, no es más que el encuentro fortuito del sistema de transmisión por hilo con la televisión.
Haremos un poco de historia para ir luego adentrándonos y llegar al punto álgido del comentario. Las primeras redes de televisión por cable surgieron como método alternativo para hacer llegar señales de televisión a zonas en las que las emisiones recibidas eran de baja calidad (años 60). En España los orígenes de este tipo de televisión se encuentra en la aparición de los videos comunitarios sobre los años 80, éstos se podían diferenciar en dos: el cable pirata y los cables alegales, que se diferenciaba del anterior en que estos pagaban a Hacienda.
Es ya a finales de 1995, cuando se aprueba la Ley de Telecomunicaciones por cable, ésta no sólo regula los servicios de televisión multicanal que pueden transmitir los operadores, sino que también se extiende al mundo de la telefonía y de los servicios telemáticos que ofertarán las empresas de cable tres años más tarde. El servicio de telecomunicaciones por cable se organizó por demarcaciones, los puntos clave que ofrecía esta Ley es que actuarían dos operadores por demarcación. Telefónica podría operar pero más tarde, ya que una empresa como esta que contaba con todos los medios debía darle la oportunidad al resto. Pero esta no ha querido entrar en el terreno y comenzó su preparación para ofertar ADSL. Se dieron licencias provisionales que durarían tres años. Las demarcaciones andaluzas serían en un principio cuatro, pero la realidad fue otra y aumento hasta once. En Cádiz y Huelva las llevaría ONO y el resto de provincias AUNA.
En sus orígenes, hace ya diez años, el cable daba lugar a un comentario muy positivo, unas posibilidades que con el paso del tiempo se ha ido reduciendo debido a diferentes razones tales como: el coste carísimo del cable, la imposibilidad de cablear lugares como los centros de ciudades, como por ejemplo Sevilla, en los que no está permitido el grapear los edificios. Pero quizás la razón más importante es la utilización de satélites por parte de las empresas para transmitir los canales, por lo que empresas dedicadas a ofertar este servicio han dejado de interesarse por el cable y se han dedicado a la venta de amplificadores, ya que todo lo que ofrece el cable se puede conseguir por ADSL.
Otro factor importante que debemos destacar a la hora de analizar la situación existente por parte de la televisión por cable, es como empresas dedicada a esto como Auna, no han sabido enganchar al cliente con la televisión, sino con otras ofertas y tarifas en las que se incluían el teléfono, etc.; restándole, por tanto importancia a ésta supuesto producto principal que ofertaban. Analicemos la promoción de mayo de esta empresa, se suceden ofertas como teléfono +TV 40 Canales digital +Internet 1 Mega + Todas las llamadas locales, provinciales e interprovinciales (esto último gratis para siempre) por tan sólo 53,50 euros al mes. Pero la oferta que sin duda demuestra este aspecto es la que al igual que la anterior oferta todo lo relacionado con la telefonía e Internet, menos los canales de televisión, por tan sólo 47,55 euros al mes. Sin duda una gran paradoja si tenemos en cuenta que empresas como estas deben su nacimiento a la televisión por cable. Como vemos también, la diferencia es insustancial, ¿están cada vez menos revalorizados estos canales? Sin duda, parece que sí.
Las ventajas del satélite, como destaca el profesor Pepe Álvarez, en sus apuntes sobre Nuevas Tecnologías de la Comunicación, son:
-Cobertura
-Idóneo para salvar distancias y obstáculos
-Precios idénticos
-Más democráticos
-Facilidad en la interconexión
